Cheto IXN2000 – Procesos de mecanizado 2D para Fabricadores de Moldes

Midwest Mold Services (Midwest Mold) en Roseville, Michigan, era una empresa que solía subcontratar el trabajo de mandrilado y taladrado a empresas que atendían el desbordamiento de los constructores de moldes.

Debido al “boom” en el sector de la automoción, la empresa norteamericana comenzó a trabajar con largas líneas de producción de moldes.

Midwest Mold se convirtió en la primera empresa de fabricación de moldes de Estados Unidos que compró una maquina CNC de Cheto Corp. S.A. Esa compra elimino por completo el trabajo subcontratado y resolvió muchos casos de gran complejidad” según su presidente, John Hill.

Al cabo de los años, los servicios de una consultoría (Harbour Results Inc.), le advirtieron que a dos años vista preveía que la demanda en Automoción OEM iba a superar la oferta, y así fue. “Afecto negativamente al tiempo de elaboración y entrega del producto, además de pagar horas extra a nuestros proveedores por los servicios prestados, cosa que anteriormente no solía surgir”

La situación era crítica y  Hill comenzó en busca de una empresa de taladrado que le diera la solución idónea. Durante la búsqueda, entre otras cosas, Hill contacto con Dan Meehan, Presidente de Performance Machinery LLC, proveedor de máquinas CNC.

Casualmente, Meehan estaba negociando con Cheto Corp. S.A. (Cheto) para ser su distribuidor en Estados Unidos. Hill explica que conoció a Carlos Teixeira (CEO en Cheto) en IMTS. Hill se dio cuenta inmediatamente del gran potencial tecnológico con el que estaba empezando a trabajar en Portugal y en Europa el señor Teixeira.

Al final encontró la maquina perfecta, Cheto IXN2000. Una máquina con 7 ejes equipado por un CNC 8065 de Fagor cuya tabla rotatoria automática mide 1600mm x 1300mm y la velocidad del motor alcanza 400 rpm. Esta máquina se encargaba de todo el proceso de producción de Midwest Mold Services, incluyendo el taladrado y el roscado.

Los resultados obtenidos con el Cheto IXN2000 eran impresionantes. “Antes, cualquier trabajo nos podía coger de 3 a 6 semanas. Ahora con el Cheto obtenemos el producto terminado en 5 días o menos. Ahorramos en mano de obra directa, además de reducir los tiempos de fabricación, y el tiempo es dinero.” Hill confesó.

 

Source: “MoldMaking Technology Magazine

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